Le escribe a Maria Lourdes Afiuni, una gran mujer venezolana, Francelina Hurtado, luchadora sin igual, siempre atenta para mantenernos informados. Una sentida y conmovedora carta con motivo de recibir el año nuevo, el 2011
Apreciada Dra. Afiuni,
En esta fecha de fin de aňo y nuevo 2011, le hago llegar mi mensaje de fraternidad y solidaridad. Ante el drama que está viviendo en estos momentos, Quiero declarar a todos que usted es una gran venezolana y rendirle tributo como a una mujer valiente. Quiero confesarle que le escribo muy preocupada por su situación actual. Que me duele su soledad, confinamiento y porque no acepto el abandono por parte de sus antiguos colegas y amigos, cómplices de un ególatra traidor. Usted hace la diferencia. Gracias Dra. Afiuni, por la lealtad para con Venezuela.
Demás está decirle, que somos muchos los que apoyamos su proceder, rogando a Dios, que pueda contar con una amistad sincera de alguien, dentro del penal, porque nos preocupa verla condenada a toreos forzados para salvar su vida. Me angustia las malas intenciones del régimen con respecto a su seguridad física. Le confieso mi preocupación por el tumor en su seno y ruego a Dios, éste no sea maligno. Todos queremos verla liberada pronto para que la chequee un médico y pueda recomenzar una nueva vida. Debe saber que nadie quiere verla enferma, ni mucho menos, sometida a años de confinamiento solitario, con escasas y MUY controladas visitas, vigiladas por el Tte. Cnel. Aunque la prisión física puede ser soportada por el espíritu humano, ya que el mismo sobrevive a horribles maltratos, no puede baja la guardia. Debe estar vigilante, tener mucho cuidado, porque si el gobierno quiere su vida.. se puede valer de cualquier medio, para lograrlo.
Apreciada Dra. Afiuni,
En esta fecha de fin de aňo y nuevo 2011, le hago llegar mi mensaje de fraternidad y solidaridad. Ante el drama que está viviendo en estos momentos, Quiero declarar a todos que usted es una gran venezolana y rendirle tributo como a una mujer valiente. Quiero confesarle que le escribo muy preocupada por su situación actual. Que me duele su soledad, confinamiento y porque no acepto el abandono por parte de sus antiguos colegas y amigos, cómplices de un ególatra traidor. Usted hace la diferencia. Gracias Dra. Afiuni, por la lealtad para con Venezuela.
Demás está decirle, que somos muchos los que apoyamos su proceder, rogando a Dios, que pueda contar con una amistad sincera de alguien, dentro del penal, porque nos preocupa verla condenada a toreos forzados para salvar su vida. Me angustia las malas intenciones del régimen con respecto a su seguridad física. Le confieso mi preocupación por el tumor en su seno y ruego a Dios, éste no sea maligno. Todos queremos verla liberada pronto para que la chequee un médico y pueda recomenzar una nueva vida. Debe saber que nadie quiere verla enferma, ni mucho menos, sometida a años de confinamiento solitario, con escasas y MUY controladas visitas, vigiladas por el Tte. Cnel. Aunque la prisión física puede ser soportada por el espíritu humano, ya que el mismo sobrevive a horribles maltratos, no puede baja la guardia. Debe estar vigilante, tener mucho cuidado, porque si el gobierno quiere su vida.. se puede valer de cualquier medio, para lograrlo.






















