viernes 23 de septiembre de 2011

El réquiem de Jorge Rojas a su amigo Germán Delgado. A 7 años de su asesinato


Existen suficientes palabras en nuestra lengua castellana para describir ideas, pensamientos, emociones y sentimientos. Hay momentos en los cuales no las encontramos, sobre todo cuando nos toca rememorar tragedias cercanas, más aún si estas tragedias son provocadas adrede, con toda la mala intención, con saña y alevosía originadas desde mentes que solo generan muerte y desolación.
Hoy se cumplen 7 años del vil y abominable asesinato de un gran Amigo, compañero de Luchas, extraordinario hijo y hermano, un ser humano ejemplar, como tantos otros venezolanos. Germán Delgado, un muchacho de origen humilde, desprendido, solidario, serio en el trato y sobre todo en sus labores.

Tuve la oportunidad de conocerlo durante el tiempo que compartimos, junto a tantos otros, en la Plaza Altamira, donde el cumplió funciones de Asistente y Escolta del General Nestor González González, con quien trabajaba desde el año 1997. En el año 2004, al tener el mencionado General la vital necesidad de pasar al Clandestinidad, Germán pasa a trabajar como escolta de la periodista Patricia Poleo, hasta el día de su vil y cobarde asesinato por parte de efectivos de la DISIP.

A 6 meses del fallecimiento de Don Ramón Torregrosa Pascual. Informativo especial (caso de su esposa asesinada Maritza Ron)


El pasado 12 de septiembre se cumplieron 6 meses de la triste desaparición de nuestro compañero de grupo y amigo, el señor Ramón Torregrosa Pascual, esposo de Maritza Ron vilmente asesinada el 16 de agosto  del 2004. A 8 años de su muerte  y su esposo no encontró la justicia que tanto bregó en las instancias pertinentes. 

A continuación un informativo especial, reseña del año 2010, entrevista en el 2004, luego un discurso, palabras que me hizo llegar el miércoles, agosto 1, 2007, el cual conservo en los archivos del Grupo11.

Ramón Torregrosa —español de origen, venezolano de adopción y querencias— está empeñado en llevar el caso del asesinato de Maritza Ron a La Haya. Es difícil, pero ha hecho todo lo que puede. Piensa que, de esta manera, podrá hacerse justicia como se hizo con Videla y Pinochet. Es decir, en última instancia no sólo quiere que paguen los tres motorizados directamente implicados en el crimen (hoy libres), sino que se establezca de forma clara la responsabilidad del presidente Chávez. El asesinato ocurrió el 16 de agosto de 2004, un día después del referendo presidencial revocatorio, en la plaza Altamira, cuando varios defensores del Gobierno cercaron, amenazaron y dispararon contra una manifestación opositora desarmada e inerme.